
El pasado 12 de marzo se iniciaba la reparación y mejora de distintos caminos del término municipal de Calatayud que necesitaban actuaciones dado su mal estado. En algunos esa intervención era urgente, después de los episodios de lluvias y arrastres, e incluso inundaciones. Este último era el caso del camino de Asnamuerta. Fue el primero en el que entraron a trabajar las máquinas de la Diputación Provincial de Zaragoza, solicitadas por el alcalde bilbilitano, José Manuel Aranda, al presidente de esa institución, Juan Antonio Sánchez Quero.
Hasta la fecha se ha actuado en ese vial que sufrió el desbordamiento del río Perejiles, también en el de La Calleja, Valdelázaro hasta el refugio, el Barranco de las Pozas hasta Armantes y en la zona del Ribota, o en el que va desde la Merced hasta el Camino Natural, y en el de Anchada.
En la actualidad la maquinaria pesada actúa en la zona de Armantes, en el tramo del camino principal de acceso a esos parajes hasta su confluencia con el camino del Quemado. Esta parte, dado su estado, se hace intransitable en caso de precipitaciones, incluso cuando estas no son intensas.
Con dos camiones, una retroexcavadora, motoniveladora, rodillo y camión cuba se está recreciendo este camino con áridos del entorno del Ribota, como ya se hiciera en el de Asnamuerta. En ese, y debido a la altura que tiene la lámina del agua del río Perejiles, había continuos encharcamientos, haciendo que el camino quedase intransitable en un tramo de aproximadamente 200 metros.
También los de la zona del Ribota estaban muy perjudicados por las últimas riadas. La intervención va a continuar en lo sucesivo en distintos parajes que están pendientes como los de Cifuentes, Valdehurón, la Marcuera y otros más.










