
La llegada de la borrasca Regina ha dejado un escenario de alerta en la comarca Comunidad de Calatayud. Desde el pasado viernes, la Sierra Vicort ha registrado acumulaciones de agua que rozan los 80 litros por metro cuadrado, una cifra que ha saturado la capacidad de absorción del terreno y ha provocado una respuesta inmediata en la red hídrica de la zona. Como consecuencia directa, los barrancos que alimentan la cuenca del Perejiles han multiplicado su caudal de forma repentina, derivando en el desbordamiento del río.
La situación es especialmente crítica en el tramo comprendido entre el barrio de Torres y Calatayud, donde el agua ha anegado numerosas fincas y caminos agrícolas, dificultando el acceso y las labores en el campo.
Ante la magnitud de la crecida, se ha desplegado un dispositivo de emergencia integrado por efectivos de la Policía Local de Calatayud, voluntarios de Protección Civil de la Comarca Comunidad de Calatayud y dotaciones de Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza, quienes trabajan coordinadamente en la vigilancia y el control de los puntos más vulnerables.

Restricciones y seguridad ciudadana
El Ayuntamiento de Calatayud ha emitido un comunicado urgente solicitando a la población extremar las precauciones y evitar cualquier tránsito por las inmediaciones de cauces y barrancos. Para garantizar la seguridad, la Policía Local ha procedido al cierre de diversos accesos, destacando las restricciones en el paraje de Asna Muerta y en el entorno de la depuradora, donde el desbordamiento del Perejiles impide el paso a las explotaciones agrarias.
Asimismo, la crecida ha obligado a clausurar el camino verde a su paso por el río Jalón, ante el riesgo de que el aumento del nivel del agua comprometa la integridad de los viandantes. Las autoridades mantienen el aviso activo mientras persista la inestabilidad meteorológica, recordando que la prudencia es fundamental para evitar incidentes personales en estas zonas de riesgo.











