
La Plaza de España de Calatayud se convirtió el pasado sábado en el epicentro de la campaña de VOX para las elecciones autonómicas de Aragón del próximo 8 de febrero. Ante más de 2.000 personas -según un comunicado difundido por el partido-, el presidente nacional de la formación, Santiago Abascal, y el candidato a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco, arremetieron contra el bipartidismo y denunciaron lo que consideran una degradación institucional y social sin precedentes en la región y en el resto de España.
Santiago Abascal centró su discurso en la urgencia de un cambio profundo, afirmando que España se encuentra «secuestrada por una mafia corrupta y traidora». El líder de VOX vinculó directamente el deterioro de las infraestructuras con la corrupción, mencionando el reciente accidente ferroviario con 45 víctimas como una consecuencia de que el dinero público se haya destinado a «mordidas y fulanas» en lugar de a la seguridad vial, hospitales o educación. Abascal no ahorró críticas hacia el Partido Popular, al que acusó de ser la «bombona de oxígeno» de Pedro Sánchez y de haber frenado el progreso de Aragón al rechazar un acuerdo presupuestario con su formación que incluía ayudas al sector primario y medidas contra la inmigración ilegal.
Inmigración y seguridad en el foco de Nolasco
Por su parte, Alejandro Nolasco puso el acento en la seguridad y la identidad cultural. El candidato denunció el «silencio atronador» del PP, la izquierda y el Instituto Aragonés de la Mujer tras la condena a siete miembros de la banda ‘Dominican Don’t Play’ por una violación grupal en Zaragoza. Nolasco reclamó la expulsión inmediata de los extranjeros que cometan delitos graves y reiteró que VOX es la única formación que exige un endurecimiento real de las penas.
En su intervención, describió un panorama de inseguridad creciente en municipios como Caspe, donde señaló la existencia de «narcopisos, patrullas ciudadanas y operaciones contra el yihadismo». Para el candidato de VOX, la inmigración ilegal y el «reemplazo poblacional» son amenazas directas que el bipartidismo ha fomentado. Frente a esto, propuso medidas contundentes para incentivar la natalidad y proteger a las familias, criticando las políticas de vivienda de Jorge Azcón, a las que calificó de «estafa de minipisos».

Críticas a la gestión sanitaria y educativa
El acto también contó con la participación de Santiago Morón, cabeza de lista por Zaragoza, quien puso el foco en la crisis de la sanidad rural. Morón denunció la falta de especialistas y el estado de los consultorios, cifrando en más de 10 millones de euros anuales el coste sanitario de la inmigración ilegal en la comunidad, basándose en estimaciones de su grupo parlamentario.
Finalmente, tanto Abascal como Nolasco coincidieron en la necesidad de devolver la libertad educativa a los padres para evitar el «adoctrinamiento» en las aulas y exigieron una reforma fiscal drástica que incluya la bonificación total del Impuesto de Sucesiones, apelando al «sentido común y al patriotismo» como las únicas vías para garantizar el futuro de la juventud aragonesa.









