
El pasado viernes, el Barrio de Consolación de Calatayud vivió una noche especial marcada por el reencuentro y el fuego. Los vecinos de la zona se congregaron en la Placeta de la Judería para celebrar la Hoguera de San Antón, una antigua costumbre vinculada a la festividad del protector de los animales que este año regresó al calendario bilbilitano como una de las grandes novedades de este barrio, que cuenta con una renovada comision de fiestas.
El evento, que transformó el espacio habitualmente reservado para el belén del barrio, comenzó a las 19:00 horas y se extendió hasta la medianoche. La iniciativa tuvo como objetivo principal estrechar los lazos comunitarios en una jornada de convivencia al aire libre. La organización incentivó la participación activa de los asistentes, quienes acudieron con sus propias parrillas, alimentos y bebidas para aprovechar las brasas de la gran hoguera como una cocina compartida.
Esta celebración no solo supuso el rescate de una tradición histórica, sino que se consolidó como un punto de encuentro donde antiguos y nuevos residentes pudieron disfrutar de una cena comunitaria en un ambiente familiar. La luz de las llamas en la Judería simbolizó el fortalecimiento de la identidad del barrio y el deseo de sus vecinos por mantener vivas las raíces que definen su historia local.









