
La gestión del transporte de viajeros por carretera en la provincia de Zaragoza está generando una ola de críticas entre los municipios afectados, especialmente en la comarca del Aranda. Según denuncian representantes locales, la implementación del nuevo mapa concesional por parte del Gobierno de Aragón no está cumpliendo con los estándares de calidad previstos para el medio rural, provocando quejas que se extienden progresivamente a otras zonas de la provincia como Valdejalón.
El alcalde de Gotor, municipio de la Comarca del Aranda, José Ángel Calvo, señala que las licitaciones actuales están fragmentando el proyecto global de transporte, lo que a su juicio permite que las empresas concesionarias impongan condiciones variables. Desde el ámbito municipal se critica que la reducción del número de contratos, que el Ejecutivo autonómico defiende como una mejora en la eficiencia de la gestión, ha derivado en la entrada de grandes compañías externas en detrimento de las operadoras locales que conocían el territorio.
Entre los problemas específicos que reportan los usuarios se encuentran la sustitución de autobuses por furgonetas y la obligación de solicitar el servicio regular con un mínimo de 24 horas de antelación. Además, los vecinos denuncian la cancelación frecuente de trayectos de regreso y la supresión de conexiones clave, como la que une el valle del Isuela con Calatayud, punto estratégico por albergar el hospital de referencia de la zona.
Esta situación ha elevado el tono de las protestas en los ayuntamientos, que consideran que el recorte en las frecuencias y la pérdida de conectividad suponen un obstáculo añadido para la supervivencia y el desarrollo de los pequeños municipios. Mientras el malestar social aumenta, las autoridades locales instan al Gobierno de Aragón a ofrecer soluciones que garanticen un servicio de transporte digno y estable para los habitantes del medio rural.








